martes, 8 de octubre de 2013

El Águila y el Halcón

Una vez un guerrero indígena muy respetado y la hija de una mujer que había sido matrona de la tribu, se enamoraron y se amaban profundamente, y habían pensado en casarse, para lo cual tenían el permiso del cacique de la tribu.

Pero antes de formalizar el casamiento fueron a ver al Brujo, un hombre muy sabio y muy poderoso, que tenía elíxires, conjuros, y hierbas increíbles, para saber si los astros estaban a su favor, si los Dioses los iban a proteger.

El brujo, les dijo que ellos eran buenos muchachos, jóvenes y que no había ninguna razón para que los dioses se opusieran. Entonces ellos le dijeron que querían hacer algún conjuro que les diera la fórmula para ser felices siempre...

El brujo les dijo: "bueno hay un conjuro que podemos hacer, pero no sé si estén dispuestos porque es bastante trabajoso".

"Sí, claro" le dijeron.

Entonces el brujo le pidió al guerrero que:

1.. escale la montaña más alta.
2.. busque allí al halcón más vigoroso.
3.. el que vuele más alto.
4.. el que le parezca más fuerte.
5.. el que tenga el pico más afilado.
6.. y que vivo, se lo traiga.

Y el brujo le dijo a ella....a ti no te va a ser tan fácil:
1.. vas a tener que internarte en el monte.
2.. buscar el águila que te parezca que es la mejor cazadora.
3.. la que vuele más alto.
4.. la que sea más fuerte.
5.. la de mejor mirada.
6.. vas a tener que cazarla sola, sin que nadie te ayude y vas a tener que traerla viva aquí.

Cada uno salió a cumplir su tarea...

Cuatro días después volvieron con el ave que se les había encomendado, y le preguntaron al brujo:

"¿Ahora qué hacemos?, ¿las cocinamos?, ¿las comemos?,¿tomamos su sangre?, ¿qué hacemos con ellas?"

El brujo les dijo: "Vamos a hacer el conjuro", y pregunto: "¿volaban alto?"
 "Sí" le dijeron.
El brujo pregunto a ambos: " ¿eran fuertes sus alas, eran sanas, independientes?"
"Sí" contestaron.

"Muy bien", dijo el brujo, "ahora átenlas entre sí por las patas y suéltenlas para que vuelen".....

Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse, intentaron volar, pero lo único que lograban, era
revolcarse en el piso, y se hacían daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí.

El brujo de la tribu les dijo:
"Este es el conjuro, si ustedes quieren ser felices para siempre:

"VUELEN INDEPENDIENTES Y JAMÁS SE ATEN EL UNO AL OTRO".

lunes, 7 de octubre de 2013

Cómo se abrió el Sendero

Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a su pastura. Siendo animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas.

Al día siguiente, un perro que pasaba por allí usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, lider de un rebaño, que, viendo el espacio ya abierto, hizo a sus compañeros seguir por allí.

Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha, a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.

Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro.

Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, posteriormente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible.

Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía, al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos el camino que ya está abierto, sin preguntarse nunca si aquélla es la mejor elección.

domingo, 6 de octubre de 2013

La parte más importante del Cuerpo

Un día mi madre me preguntó cuál era la parte más importante del cuerpo.
 A través de los años trataba de buscar la respuesta correcta. Cuando era joven, pensé que el sonido era muy importante para nosotros.

Por eso le dije, "Mis oídos, mamá". Ella dijo: "No, muchas personas son sordas y se las arreglan perfectamente. "Pero sigue pensando, te preguntaré de nuevo".

Varios años pasaron antes de que lo hiciera nuevamente. Desde aquella primera vez, yo había crecido y buscado la respuesta correcta.

Y es así que le dije: "Mamá, la vista es muy importante para todos, entonces deben ser nuestros ojos." Ella me miró y me dijo, "Estás aprendiendo rápidamente, pero la respuesta no es correcta, porque hay muchas personas que son ciegas y salen adelante, aún sin sus ojos".

Continué pensando cuál era la solución. Al correr de los años, mi madre me preguntó un par de veces más, y ante mis respuestas la suya era: "No, pero estas poniendote más inteligente con los años, pronto acertarás". El año pasado, mi abuelo murió.
Todos estabamos dolidos; lloramos. Incluso mi padre lloró. Recuerdo esto, sobre todo porque fué la segunda vez que lo ví llorar. Mi madre me miraba cuando fue el momento de dar el adios final al abuelo. Entonces me preguntó, "No sabes todavía cual es la parte más importante del cuerpo, hijo?". Me asusté cuando me preguntó justo en ese momento. Yo siempre había creído que ese era un juego entre ella y yo. Pero ella notó la confusión en mi cara y me dijo:

"Ésta pregunta es muy importante. Para cada respuesta que me diste en el pasado, te dije que estabas equivocado y te he dicho por que. Pero hoy es el día en que necesitas saberlo." Ella me miraba como solo una madre puede hacerlo. Vi sus ojos llenos de lágrimas y, la abracé. Fué entonces cuando, apoyada en mi, me dijo, "Hijo, la parte del cuerpo más importante es tu hombro".
¿Es porque sostiene a mi cabeza? "No, es porque puede sostener la cabeza de un ser amado o de un amigo cuando llora.

Todos necesitamos un hombro para llorar algun día en la vida...Yo sólo espero que tengas amor y amigos y, así siempre tendrás un hombro donde llorar cuando lo necesites".

"La verdadera amistad es como un estrella, no logras ver su luz en la brillantez de la prosperidad, sino en la obscuridad de la adversidad".

sábado, 5 de octubre de 2013

El Bambú japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: "¡Crecé, caramba!"... Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes:

Sembrás la semilla, la abonás y te ocupás de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece más de 30 metros ¿Tardó sólo seis semanas crecer?. No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y ésto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), cabe recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que -en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros. Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

miércoles, 2 de octubre de 2013

La Esposa jorobada

Moisés Mendelssohn, abuelo del conocido compositor alemán, distaba mucho de ser guapo y apuesto. Además de una estatura algo baja, tenia una grotesca joroba.

Un día visito a un mercader de Hamburgo que tenía una hermosa hija llamada Frumtje. Moisés se enamoró perdidamente de ella, pero a ella le repelía su apariencia deforme. Cuando llego el momento de despedirse, Moisés hizo acopio de su valor y subió las escaleras hasta donde estaba el cuarto de aquella hermosa joven, para tener la última oportunidad de hablar con ella.

Era tan hermosa, pero a Moisés le entristecía profundamente su negativa a mirarlo. Después de varios intentos de conversar con ella, le pregunto tímidamente:

-¿Crees que los matrimonios se crean en el cielo?,
- Si- respondió ella, todavía mirando al suelo
- Y tú ?...
- si, lo creo - contestó -. Verás: En el cielo, cada vez que un niño nace, el Señor anuncia con que niña se va a casar. Cuando yo nací, me fue señalada mi futura esposa. Entonces el Señor añadió:

- "Pero tu esposa será jorobada".

Justo en ese momento exclamé:

- "Oh, Señor, una mujer jorobada seria una tragedia, dame a mi la joroba y permite que ella sea hermosa"..

Entonces Frumtje levantó la mirada para contemplar los ojos de Moisés, pudo apreciar su belleza interior y un hondo recuerdo la conmovió. Alargo su mano y se la dio a Moisés, tiempo después, ella se convirtió en  su esposa.


martes, 1 de octubre de 2013

La Gaviota y el Arco Iris

Una gaviota volaba inmersa en una hermosa bruma de otoño, cuando a lo lejos vio encenderse el arco iris.

Asombrada por lo que creyó la entrada del cielo, se lanzó en su persecución. Pero cuanto mayores eran sus esfuerzos para alcanzarlo, tanto más escurridizo se tornaba el insólito fenómeno, hasta que por fin cayó al suelo exhausta.

En aquella circunstancia límite, oyó una misteriosa voz que le dijo:

"De la misma manera que el arco iris es una condición del que observa y no una realidad, también lo es nuestro mundo con los colores y las formas. Todo depende de las condiciones del observador, y de ellas surge lo que llamas realidad."

Entonces supo la gaviota que había alcanzado, por fin, el arco iris.