Había una vez una isla donde vivían las sensaciones: Felicidad, Tristeza, Conocimiento y todos las demás, incluyendo el Amor.
Un día se anunció a las sensaciones que la isla se hundiría, así es que todos repararon sus botes y se fueron. El Amor fue el único que se quedó.
El Amor quería perseverar hasta el último momento posible.
Cuando la isla estaba casi completamente hundida, el Amor decidió pedir ayuda.
La Riqueza pasaba frente al Amor en un gran bote. El Amor dijo: "Riqueza, ¿me puedes llevar contigo?"
La Riqueza contestó, "No, no puedo. Hay mucho oro y plata en mi bote. No hay lugar para ti"
El Amor decidió preguntarle a la Vanidad, que también pasaba en una hermosa nave. "Vanidad, por favor, ayúdame. "No puedo ayudarte, Amor. Estás mojado y puedes arruinar mi bote", contestó Vanidad.
La Tristeza estaba cerca, así es que el Amor le pidió ayuda, "Tristeza, déjame ir contigo. "Oh Amor, estoy tan triste que necesito estar a solas conmigo misma."
La Felicidad pasó cerca del Amor también, pero estaba tan feliz que ni siquiera escuchó cuando el Amor llamó.
De pronto, se escuchó una voz, "Ven Amor, yo te llevaré." Era un anciano.
El Amor se sintió tan bendecido y jubiloso que olvidó preguntar su nombre al anciano. "En cuanto llegaron a tierra firme, el anciano se alejó.
Cuándo el Amor se percató cuánto le debía al anciano, preguntó al Conocimiento, quien era el otro anciano, "¿Quién me ayudó?"
"Fue el Tiempo," contestó el Conocimiento.
"¿El Tiempo?", Preguntó el Amor. "Pero, ¿por qué el Tiempo me ayudó?"
El Conocimiento sonrió con la profunda Sabiduría y contestó:
"Porque sólo el Tiempo es capaz de entender cuán grande es el Amor."
martes, 30 de diciembre de 2014
domingo, 28 de diciembre de 2014
Parábola de la Verdad
Los discípulos de un rabino, famoso por ser erudito y fino,le preguntaron por qué acostumbraba a esclarecer la verdad contando una historia.
Él respondió:
- Todo esto puedo explicarlo contando una parábola sobre la propia Parábola.
Un dia, la Verdad andaba visitando a los hombres sin ropa y sin adornos, tan desnuda como su nombre.
Y todos los que la veían, le daban la espalda, de miedo o de vergüenza y nadie le daba la bienvenida.
Así la Verdad recorría , los confines de la Tierra, despreciada y apartada.
Una tarde, muy desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola, que paseaba alegremente, con una ropa muy bella y colorida.
- Verdad, por qué estás tan abatida? - le preguntó la Parábola.
- Porque soy tan vieja y fea que los hombres me evitan ,replicó la Verdad.
- Qué disparate – dijo la Parábola, riendo.
- No es por eso que los hombres te evitan. Toma, ponte una de mis ropas y fíjate lo que pasa...
Entonces, la Verdad se puso una de las lindas prendas de la Parábola y,de repente, en todos los lugares por donde pasaba... ¡Era bienvenida!
El rabino sonrió y concluyó : Pues la verdad es que a los hombres no les gusta encarar a la Verdad desnuda...
Ellos, prefieren disfrazarla.
Él respondió:
- Todo esto puedo explicarlo contando una parábola sobre la propia Parábola.
Un dia, la Verdad andaba visitando a los hombres sin ropa y sin adornos, tan desnuda como su nombre.
Y todos los que la veían, le daban la espalda, de miedo o de vergüenza y nadie le daba la bienvenida.
Así la Verdad recorría , los confines de la Tierra, despreciada y apartada.
Una tarde, muy desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola, que paseaba alegremente, con una ropa muy bella y colorida.
- Verdad, por qué estás tan abatida? - le preguntó la Parábola.
- Porque soy tan vieja y fea que los hombres me evitan ,replicó la Verdad.
- Qué disparate – dijo la Parábola, riendo.
- No es por eso que los hombres te evitan. Toma, ponte una de mis ropas y fíjate lo que pasa...
Entonces, la Verdad se puso una de las lindas prendas de la Parábola y,de repente, en todos los lugares por donde pasaba... ¡Era bienvenida!
El rabino sonrió y concluyó : Pues la verdad es que a los hombres no les gusta encarar a la Verdad desnuda...
Ellos, prefieren disfrazarla.
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