Había una vez una isla donde vivían las sensaciones: Felicidad, Tristeza, Conocimiento y todos las demás, incluyendo el Amor.
Un día se anunció a las sensaciones que la isla se hundiría, así es que todos repararon sus botes y se fueron. El Amor fue el único que se quedó.
El Amor quería perseverar hasta el último momento posible.
Cuando la isla estaba casi completamente hundida, el Amor decidió pedir ayuda.
La Riqueza pasaba frente al Amor en un gran bote. El Amor dijo: "Riqueza, ¿me puedes llevar contigo?"
La Riqueza contestó, "No, no puedo. Hay mucho oro y plata en mi bote. No hay lugar para ti"
El Amor decidió preguntarle a la Vanidad, que también pasaba en una hermosa nave. "Vanidad, por favor, ayúdame. "No puedo ayudarte, Amor. Estás mojado y puedes arruinar mi bote", contestó Vanidad.
La Tristeza estaba cerca, así es que el Amor le pidió ayuda, "Tristeza, déjame ir contigo. "Oh Amor, estoy tan triste que necesito estar a solas conmigo misma."
La Felicidad pasó cerca del Amor también, pero estaba tan feliz que ni siquiera escuchó cuando el Amor llamó.
De pronto, se escuchó una voz, "Ven Amor, yo te llevaré." Era un anciano.
El Amor se sintió tan bendecido y jubiloso que olvidó preguntar su nombre al anciano. "En cuanto llegaron a tierra firme, el anciano se alejó.
Cuándo el Amor se percató cuánto le debía al anciano, preguntó al Conocimiento, quien era el otro anciano, "¿Quién me ayudó?"
"Fue el Tiempo," contestó el Conocimiento.
"¿El Tiempo?", Preguntó el Amor. "Pero, ¿por qué el Tiempo me ayudó?"
El Conocimiento sonrió con la profunda Sabiduría y contestó:
"Porque sólo el Tiempo es capaz de entender cuán grande es el Amor."
martes, 30 de diciembre de 2014
domingo, 28 de diciembre de 2014
Parábola de la Verdad
Los discípulos de un rabino, famoso por ser erudito y fino,le preguntaron por qué acostumbraba a esclarecer la verdad contando una historia.
Él respondió:
- Todo esto puedo explicarlo contando una parábola sobre la propia Parábola.
Un dia, la Verdad andaba visitando a los hombres sin ropa y sin adornos, tan desnuda como su nombre.
Y todos los que la veían, le daban la espalda, de miedo o de vergüenza y nadie le daba la bienvenida.
Así la Verdad recorría , los confines de la Tierra, despreciada y apartada.
Una tarde, muy desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola, que paseaba alegremente, con una ropa muy bella y colorida.
- Verdad, por qué estás tan abatida? - le preguntó la Parábola.
- Porque soy tan vieja y fea que los hombres me evitan ,replicó la Verdad.
- Qué disparate – dijo la Parábola, riendo.
- No es por eso que los hombres te evitan. Toma, ponte una de mis ropas y fíjate lo que pasa...
Entonces, la Verdad se puso una de las lindas prendas de la Parábola y,de repente, en todos los lugares por donde pasaba... ¡Era bienvenida!
El rabino sonrió y concluyó : Pues la verdad es que a los hombres no les gusta encarar a la Verdad desnuda...
Ellos, prefieren disfrazarla.
Él respondió:
- Todo esto puedo explicarlo contando una parábola sobre la propia Parábola.
Un dia, la Verdad andaba visitando a los hombres sin ropa y sin adornos, tan desnuda como su nombre.
Y todos los que la veían, le daban la espalda, de miedo o de vergüenza y nadie le daba la bienvenida.
Así la Verdad recorría , los confines de la Tierra, despreciada y apartada.
Una tarde, muy desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola, que paseaba alegremente, con una ropa muy bella y colorida.
- Verdad, por qué estás tan abatida? - le preguntó la Parábola.
- Porque soy tan vieja y fea que los hombres me evitan ,replicó la Verdad.
- Qué disparate – dijo la Parábola, riendo.
- No es por eso que los hombres te evitan. Toma, ponte una de mis ropas y fíjate lo que pasa...
Entonces, la Verdad se puso una de las lindas prendas de la Parábola y,de repente, en todos los lugares por donde pasaba... ¡Era bienvenida!
El rabino sonrió y concluyó : Pues la verdad es que a los hombres no les gusta encarar a la Verdad desnuda...
Ellos, prefieren disfrazarla.
sábado, 8 de noviembre de 2014
El Amor se escribe con "P"
Porque para amar se debe poseer PACIENCIA en los momentos en que el mismo amor te pone a prueba.
El verdadero amor se escribe con "P", porque para olvidar un mal recuerdo debe de existir PERDÒN antes que el odio entre a aquellos que se aman.
Amor se escribe con "P"... porque para obtener lo que deseas, debes de PERSEVERAR hasta alcanzar lo que te has propuesto.
El sincero amor se escribe con "P"... porque la PACIENCIA el PERDON y la PERSEVERANCIA son ingredientes necesarios para que un amor Perdure.
Porque amor es también.... una PALABRA dicha a tiempo...
Es el PERMITIRSE volver a confiar...
Es PERMANECER en silencio escuchando al otro...
Es esa PASION, que nos llena de estrellitas los ojos al pronunciar el nombre del que amamos...
El amor se escribe con "P"... Porque son esas PEQUEÑAS cosas que nos unen al ser amado día tras día.
Ese es el verdadero AMOR. El que confia, que perdona, el que espera, el que escucha.
El verdadero amor se escribe con "P", porque para olvidar un mal recuerdo debe de existir PERDÒN antes que el odio entre a aquellos que se aman.
Amor se escribe con "P"... porque para obtener lo que deseas, debes de PERSEVERAR hasta alcanzar lo que te has propuesto.
El sincero amor se escribe con "P"... porque la PACIENCIA el PERDON y la PERSEVERANCIA son ingredientes necesarios para que un amor Perdure.
Porque amor es también.... una PALABRA dicha a tiempo...
Es el PERMITIRSE volver a confiar...
Es PERMANECER en silencio escuchando al otro...
Es esa PASION, que nos llena de estrellitas los ojos al pronunciar el nombre del que amamos...
El amor se escribe con "P"... Porque son esas PEQUEÑAS cosas que nos unen al ser amado día tras día.
Ese es el verdadero AMOR. El que confia, que perdona, el que espera, el que escucha.
viernes, 7 de noviembre de 2014
Diferencias
La principal diferencia entre el optimismo y el pesimismo descansa en el concepto de memoria.
El pesimista recuerda con toda claridad los daños y fracasos del ayer, más no puede evocar las abundantes posibilidades de un mañana nuevo.
En cambio, el optimista ya tiene grabado en la memoria un futuro lleno de esperanza.
Charles Jinks
El pesimista recuerda con toda claridad los daños y fracasos del ayer, más no puede evocar las abundantes posibilidades de un mañana nuevo.
En cambio, el optimista ya tiene grabado en la memoria un futuro lleno de esperanza.
Charles Jinks
jueves, 6 de noviembre de 2014
Lección de Equilibrio
Yo acompañaba a un amigo al quiosco de periódicos.
Mi amigo saludó amablemente al vendedor, pero, de vuelta, recibió un grosero tratamiento. Tiró el periódico en su dirección; mi amigo sonrió atentamente.
Más tarde, le pregunté:
-¿Él siempre te trata asi, con tanta grosería?
-Si, lamentablemente, es siempre así.
- ¿Y tú? ¿Siempre eres amable con él?
-Si, lo soy.
-No entiendo. ¿Por que eres tan educado, cuando él es tan estúpido contigo?
- Porque no quiero que él decida cómo debo actuar.
Nosotros somos nuestros "propios destinos". No debemos bajarnos delante de cualquier viento que sople, ni estar a la disposición del mal humor, de la mezquindad, de la impaciencia y de la rabia de los otros. No son los ambientes los que nos transforman sino nosotros quienes transformamos los ambientes.
Mi amigo saludó amablemente al vendedor, pero, de vuelta, recibió un grosero tratamiento. Tiró el periódico en su dirección; mi amigo sonrió atentamente.
Más tarde, le pregunté:
-¿Él siempre te trata asi, con tanta grosería?
-Si, lamentablemente, es siempre así.
- ¿Y tú? ¿Siempre eres amable con él?
-Si, lo soy.
-No entiendo. ¿Por que eres tan educado, cuando él es tan estúpido contigo?
- Porque no quiero que él decida cómo debo actuar.
Nosotros somos nuestros "propios destinos". No debemos bajarnos delante de cualquier viento que sople, ni estar a la disposición del mal humor, de la mezquindad, de la impaciencia y de la rabia de los otros. No son los ambientes los que nos transforman sino nosotros quienes transformamos los ambientes.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
El Niño y el Equilibrista
El gran equilibrista había tendido una cuerda desde un borde al otro de un acantilado. El se prestaba a hacer su demostración y la multitud, situada abajo, esperaba ansiosa.
-¿Creen que puedo cruzar al otro lado caminando por la cuerda?-preguntó el artista.
-¡Sí!- contestó la multitud.
Y allá fue el hombre llegando a la orilla opuesta en medio de los aplausos y el bullicio.
-¿Creen que puedo cruzar al otro lado llevando una carretilla?
-¡Sí!- se escuchó nuevamente.
-Ahora: ¿Creen que puedo cruzar llevando una persona en la carretilla?-preguntó.
-¡Sí! nuevamente fue la respuesta.
Entonces el artista dijo:
-¿Quién es voluntario para subir a la carretilla?.
Se hizo un silencio total. Todos se estremecieron. Todos temieron. Todos creían siempre y cuando no estuviera en juego su seguridad personal.
En realidad no creían. No confiaban en él.
Entonces, de la multitud surgió un niño, que rápidamente corrió y subió a la carretilla.
Ambos el equilibrista y el niño llegaron sin demora al otro lado, corriendo por la cuerda. Ese niño era el hijo del artista, que confiaba con todo su corazón en su papá.
¿Cuántas veces nosotros decimos que creemos pero no es así?.
-¿Creen que puedo cruzar al otro lado caminando por la cuerda?-preguntó el artista.
-¡Sí!- contestó la multitud.
Y allá fue el hombre llegando a la orilla opuesta en medio de los aplausos y el bullicio.
-¿Creen que puedo cruzar al otro lado llevando una carretilla?
-¡Sí!- se escuchó nuevamente.
-Ahora: ¿Creen que puedo cruzar llevando una persona en la carretilla?-preguntó.
-¡Sí! nuevamente fue la respuesta.
Entonces el artista dijo:
-¿Quién es voluntario para subir a la carretilla?.
Se hizo un silencio total. Todos se estremecieron. Todos temieron. Todos creían siempre y cuando no estuviera en juego su seguridad personal.
En realidad no creían. No confiaban en él.
Entonces, de la multitud surgió un niño, que rápidamente corrió y subió a la carretilla.
Ambos el equilibrista y el niño llegaron sin demora al otro lado, corriendo por la cuerda. Ese niño era el hijo del artista, que confiaba con todo su corazón en su papá.
¿Cuántas veces nosotros decimos que creemos pero no es así?.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Parábola del Amor
"..Te moldearé", le dijo el hacha al pedazo de hierro mientras descendía con toda su fuerza sobre uno de sus costados. ..Pero a cada golpe que le daba iba perdiendo su filo, hasta que después de un rato aquella herramienta no pudo más, había quedado completamente obtusa.
"..Déjenmelo a mí", repuso el serrucho mientras clavaba sus dientes en el pedazo de hierro, los cuales fueron desapareciendo uno por uno.
"..Yo me encargaré de modelarlo", profirió con arrogancia el martillo, mientras se burlaba de sus compañeros que habían fracasado. Pero después de varios golpes se le quebró el mango y se le desprendió la cabeza.
"..¿Me permiten probar?, inquirió humildemente una pequeña llama. Los tres se rieron a carcajadas, pero se lo permitieron porque estaban convencidos de que también iba a fracasar. Sin embargo, aquella llamita cubrió el pedazo de hierro; no se desprendió de él, lo abrazó y lo abrazó hasta volverlo blando y darle la figura que quería. Aquella pequeña llama logró lo que las otras tres poderosas herramientas no pudieron alcanzar. Así es el amor.
Hay en el mundo corazones tan duros que pueden resistir los hachazos de la ira, los dientes del encono, y los golpes de orgullo y del rechazo, pero por más severo que sea el corazón de la persona, no podrá resistir los embates del amor; porque el amor es la fuerza más poderosa de este mundo.
" Sólo pierde quien deja de intentar "
"..Déjenmelo a mí", repuso el serrucho mientras clavaba sus dientes en el pedazo de hierro, los cuales fueron desapareciendo uno por uno.
"..Yo me encargaré de modelarlo", profirió con arrogancia el martillo, mientras se burlaba de sus compañeros que habían fracasado. Pero después de varios golpes se le quebró el mango y se le desprendió la cabeza.
"..¿Me permiten probar?, inquirió humildemente una pequeña llama. Los tres se rieron a carcajadas, pero se lo permitieron porque estaban convencidos de que también iba a fracasar. Sin embargo, aquella llamita cubrió el pedazo de hierro; no se desprendió de él, lo abrazó y lo abrazó hasta volverlo blando y darle la figura que quería. Aquella pequeña llama logró lo que las otras tres poderosas herramientas no pudieron alcanzar. Así es el amor.
Hay en el mundo corazones tan duros que pueden resistir los hachazos de la ira, los dientes del encono, y los golpes de orgullo y del rechazo, pero por más severo que sea el corazón de la persona, no podrá resistir los embates del amor; porque el amor es la fuerza más poderosa de este mundo.
" Sólo pierde quien deja de intentar "
domingo, 2 de noviembre de 2014
El Vuelo del Halcón
Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería, para que los entrenara. Pasados unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía qué le sucedía: no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó. El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar el ave.
Encargó, entonces, la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.
Al día siguiente, por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil. Entonces, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
El rey le dijo a su corte, "Traedme al autor de ese milagro". Su corte rápidamente le presentó a un campesino.
El rey le preguntó:
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?
Intimidado el campesino le dijo al rey:
- Fue fácil mi rey. Sólo corte la rama, y el halcón voló. Se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar.
¿A que estás agarrado que te impide volar? ¿De qué no te puedes soltar?
Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, y creemos que eso es lo único que existe.
Dentro de esa zona está todo lo que sabemos, y todo lo que creemos. Convivimos con nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia.
Todo lo conocido, cotidiano y fácil...
Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos. No siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.
Deja de aferrarte a tu propia rama y corre el riesgo de volar más alto y quizás en tu vida como en la mía,
podamos descubrir que las palabras del gran apóstol Pablo hoy más que nunca están vigentes:
Atrévete a volar...
Encargó, entonces, la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.
Al día siguiente, por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil. Entonces, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
El rey le dijo a su corte, "Traedme al autor de ese milagro". Su corte rápidamente le presentó a un campesino.
El rey le preguntó:
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?
Intimidado el campesino le dijo al rey:
- Fue fácil mi rey. Sólo corte la rama, y el halcón voló. Se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar.
¿A que estás agarrado que te impide volar? ¿De qué no te puedes soltar?
Vivimos dentro de una zona de comodidad donde nos movemos, y creemos que eso es lo único que existe.
Dentro de esa zona está todo lo que sabemos, y todo lo que creemos. Convivimos con nuestros valores, nuestros miedos y nuestras limitaciones. En esa zona reina nuestro pasado y nuestra historia.
Todo lo conocido, cotidiano y fácil...
Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgos. No siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.
Deja de aferrarte a tu propia rama y corre el riesgo de volar más alto y quizás en tu vida como en la mía,
podamos descubrir que las palabras del gran apóstol Pablo hoy más que nunca están vigentes:
Atrévete a volar...
sábado, 1 de noviembre de 2014
Como el Lápiz
El niñito miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado le preguntó:
- ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos?¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
- Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:
- ¿Qué tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
- Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.
Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
Segunda cualidad: De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
Quinta cualidad: Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos. Por eso intenta ser consciente de cada acción.
viernes, 31 de octubre de 2014
El ratón campesino y el cortesano
Un ratón campesino tenía por amigo a otro de la corte, y lo invitó a que fuese a comer a la campiña. Mas como sólo podía ofrecerle hierbajos y trigo, el ratón cortesano le dijo:
“¿ Sabes amigo, que llevas una vida de hormiga? En cambio yo poseo bienes en abundancia. Ven conmigo y a tu disposición los tendrás”.
Partieron ambos para la corte. Mostró el ratón ciudadano a su amigo trigo y legumbres, higos y queso, frutas y miel. Maravillado el ratón campesino, bendecía a su amigo de todo corazón y renegaba de su mala suerte.
Dispuestos ya a darse un festín, un hombre abrió de pronto la puerta. Espantados por el ruido los dos ratones se lanzaron temerosos a los agujeros. Volvieron luego a buscar higos secos, pero otra persona incursionó en el lugar, y al verla, los dos amigos se precipitaron nuevamente en una rendija para esconderse.
Entonces el ratón de los campos, olvidándose de su hambre, suspiró y dijo al ratón cortesano: “Adiós amigo, veo que comes hasta hartarte y que estás muy satisfecho; pero es al precio de mil peligros y constantes temores. Yo, en cambio, soy un pobrete y vivo mordisqueando la cebada y el trigo, mas sin congojas ni temores hacia nadie”.
Es tu decisión escoger el disponer de ciertos lujos y ventajas que siempre van unido a congojas y zozobras, o vivir un poco más austeramente pero con más serenidad.
“¿ Sabes amigo, que llevas una vida de hormiga? En cambio yo poseo bienes en abundancia. Ven conmigo y a tu disposición los tendrás”.
Partieron ambos para la corte. Mostró el ratón ciudadano a su amigo trigo y legumbres, higos y queso, frutas y miel. Maravillado el ratón campesino, bendecía a su amigo de todo corazón y renegaba de su mala suerte.
Dispuestos ya a darse un festín, un hombre abrió de pronto la puerta. Espantados por el ruido los dos ratones se lanzaron temerosos a los agujeros. Volvieron luego a buscar higos secos, pero otra persona incursionó en el lugar, y al verla, los dos amigos se precipitaron nuevamente en una rendija para esconderse.
Entonces el ratón de los campos, olvidándose de su hambre, suspiró y dijo al ratón cortesano: “Adiós amigo, veo que comes hasta hartarte y que estás muy satisfecho; pero es al precio de mil peligros y constantes temores. Yo, en cambio, soy un pobrete y vivo mordisqueando la cebada y el trigo, mas sin congojas ni temores hacia nadie”.
Es tu decisión escoger el disponer de ciertos lujos y ventajas que siempre van unido a congojas y zozobras, o vivir un poco más austeramente pero con más serenidad.
lunes, 2 de junio de 2014
La Liebre y el Tigre
Que gran decepción tenía el joven de esta historia. Su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas
las personas. Al parecer, ya a nadie le importaba nadie.
Un día dando un paseo por el monte, vio sorprendido
que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido, el cual
no podía valerse por sí mismo. Le impresionó tanto al ver este hecho, que
regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual
o habitual. Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: La
liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre.
Pasaron los días y la
escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas
y pudo buscar la comida por su propia cuenta. Admirado por la solidaridad y
cooperación entre los animales, se dijo: "No todo está perdido. Si los
animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo,
mucho más lo haremos las personas". Y decidió hacer la experiencia: Se
tiró al suelo, simulando que estaba herido y se puso a esperar que pasara
alguien y le ayudara. Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su
ayuda. Estuvo así durante todo el otro día y ya se iba a levantar, mucho más
decepcionado que cuando comenzamos a leer esta historia, con la convicción que
la humanidad no tenía el menor remedio.
Sintió dentro de sí todo el desespero
del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono, su corazón
estaba devastado, casi no sentía deseo de levantarse, entonces allí, en ese
instante, lo oyó... ¡Con qué claridad, qué hermoso!
Una bella voz, muy dentro
de él le dijo: "si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir
que todo ha valido la pena, si quieres seguir creyendo en la humanidad, para
encontrar a tus semejantes como hermanos, deja de hacer de tigre y simplemente
sé la liebre".
sábado, 4 de enero de 2014
Para Vivir... es necesario Coraje
Tanto la semilla intacta como la que rompe su cáscara tienen las mismas propiedades. Sin embargo, solo la que rompe su cáscara es capaz de lanzarse a la aventura de la vida.
Esta aventura requiere una única osadía: descubrir que no se puede vivir a través de la experiencia de los otros, y estar dispuesto a entregarse.
No se puede tener los ojos de uno, los oídos de otro, para saber de antemano lo que va a ocurrir; cada existencia es diferente de la otra.
No importa lo que me espera, yo deseo estar con el corazón abierto para recibir.
Que yo no tenga miedo de poner mi brazo en el hombro de alguien, hasta que me lo corten.
Que yo no tema hacer algo que nadie hizo antes hasta que me hieran.
Déjenme ser tonto hoy, porque la tontería es todo lo que tengo para dar esta mañana; me pueden reprender por eso, pero no tiene importancia.
Mañana, quien sabe, yo seré menos tonto.
Kahil Gibran
Esta aventura requiere una única osadía: descubrir que no se puede vivir a través de la experiencia de los otros, y estar dispuesto a entregarse.
No se puede tener los ojos de uno, los oídos de otro, para saber de antemano lo que va a ocurrir; cada existencia es diferente de la otra.
No importa lo que me espera, yo deseo estar con el corazón abierto para recibir.
Que yo no tenga miedo de poner mi brazo en el hombro de alguien, hasta que me lo corten.
Que yo no tema hacer algo que nadie hizo antes hasta que me hieran.
Déjenme ser tonto hoy, porque la tontería es todo lo que tengo para dar esta mañana; me pueden reprender por eso, pero no tiene importancia.
Mañana, quien sabe, yo seré menos tonto.
Kahil Gibran
viernes, 3 de enero de 2014
Cuando el viento sopla
Hace algunos años un hacendado poseía tierras a lo largo del litoral del Sur Atlántico. Constantemente anunciaba estar precisando empleados. La mayoría de las personas estaban poco dispuestas a trabajar en campos a lo largo del Atlántico. Temían las horribles tempestades que barrían aquella región, haciendo estragos en las construcciones y las plantaciones.
Buscando nuevos empleados, el recibió muchos rechazos. Finalmente, un hombre bajo y delgado, de edad media se aproximó al hacendado.
- ¿Usted es un buen labrador? Le preguntó el hacendado.
- Bueno, yo puedo dormir cuando el viento sopla, le respondió el pequeño hombre.
Bastante confuso con la respuesta, el hacendado, desesperado por ayuda, lo empleó. Este pequeño hombre trabajó bien en todo el campo, manteniedose ocupado desde el amanecer hasta el anochecer. Y el hacendado estaba satisfecho con el trabajo del hombre.
Pero entonces, una noche, el viento sopló ruidosamente. El hacendado saltó de la cama, agarró una lámpara y corrió hasta el alojamiento del empleado. Sacudió al pequeño hombre y le gritó:
- ¿Levántate! Una tempestad está llegando! Amarra las cosas antes que sean arrastradas!
El hombre pequeño se dio vueta en la cama y le dijo firmemente,
- No señor. Yo ya le dije: "Yo puedo dormir cuando el viento sopla."
Enfurecido por la respuesta, el hacendado estuvo tentado a despedirlo inmediatamente. En vez de eso, se apresuró a salir y preparar el terreno para la tempestad.
Del empleado se ocuparía después. Pero, para su asombro, encontró que todas las parvas de heno habían sido cubiertas con lonas firmemente atadas al suelo. Las vacas estaban bien protegidas en el granero, los pollos en el gallinero, y todas las puertas muy bien trabadas. Las ventanas bien cerradas y aseguradas. Todo estaba amarrado.
Nada podría ser arrastrado. El hacendado entonces entendió lo que su empleado le había querido decir. Y retornó a su cama para también dormir cuando el viento soplaba.
Buscando nuevos empleados, el recibió muchos rechazos. Finalmente, un hombre bajo y delgado, de edad media se aproximó al hacendado.
- ¿Usted es un buen labrador? Le preguntó el hacendado.
- Bueno, yo puedo dormir cuando el viento sopla, le respondió el pequeño hombre.
Bastante confuso con la respuesta, el hacendado, desesperado por ayuda, lo empleó. Este pequeño hombre trabajó bien en todo el campo, manteniedose ocupado desde el amanecer hasta el anochecer. Y el hacendado estaba satisfecho con el trabajo del hombre.
Pero entonces, una noche, el viento sopló ruidosamente. El hacendado saltó de la cama, agarró una lámpara y corrió hasta el alojamiento del empleado. Sacudió al pequeño hombre y le gritó:
- ¿Levántate! Una tempestad está llegando! Amarra las cosas antes que sean arrastradas!
El hombre pequeño se dio vueta en la cama y le dijo firmemente,
- No señor. Yo ya le dije: "Yo puedo dormir cuando el viento sopla."
Enfurecido por la respuesta, el hacendado estuvo tentado a despedirlo inmediatamente. En vez de eso, se apresuró a salir y preparar el terreno para la tempestad.
Del empleado se ocuparía después. Pero, para su asombro, encontró que todas las parvas de heno habían sido cubiertas con lonas firmemente atadas al suelo. Las vacas estaban bien protegidas en el granero, los pollos en el gallinero, y todas las puertas muy bien trabadas. Las ventanas bien cerradas y aseguradas. Todo estaba amarrado.
Nada podría ser arrastrado. El hacendado entonces entendió lo que su empleado le había querido decir. Y retornó a su cama para también dormir cuando el viento soplaba.
jueves, 2 de enero de 2014
Unidos por un Cable
En la intimidad de la distancia unidos por un cable compartimos nuestros sueños y esperanzas, realizamos un viaje mágico e íntimo a tiempos inmemoriales del recuerdo escondido en la brecha del tiempo que ha forjado en nuestros corazones, los cuales esperan poder recuperar la respuesta a un sentimiento lejano conocido por el hombre y desconocido por el alma...
El viaje que realizamos no es mas que una puerta mágica que nos transporta a la seguridad de la noche que nos llena de ilusiones y estrellas fugaces de recuerdos perdidos y a la necesidad de poder encontrarnos en nuestro rincón apartado en una red tejida por miles de almas sedientas de cariño, curiosidad y amor.
Por lo cual creo firmemente nunca poder perder el vínculo trazado en mi destino por una brecha de información la cual viaja cubierta de pasión y locura para encontrar su objetivo mágico dentro tu ordenador.
El viaje que realizamos no es mas que una puerta mágica que nos transporta a la seguridad de la noche que nos llena de ilusiones y estrellas fugaces de recuerdos perdidos y a la necesidad de poder encontrarnos en nuestro rincón apartado en una red tejida por miles de almas sedientas de cariño, curiosidad y amor.
Por lo cual creo firmemente nunca poder perder el vínculo trazado en mi destino por una brecha de información la cual viaja cubierta de pasión y locura para encontrar su objetivo mágico dentro tu ordenador.
miércoles, 1 de enero de 2014
Suerte... buena o mala
Una historia china habla de un anciano labrador que tenia un viejo caballo para cultivar sus campos. Un día, el caballo escapo a las montañas. Cuando los vecinos del anciano se acercaban para condolerse con él y lamentar su desgracia, el anciano les repitió: ¿Mala suerte?, ¿Buena suerte?, ¿Quién sabe?.
Una semana después, el caballo volvió con un manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: ¿Mala suerte?, ¿Buena suerte?, ¿Quién sabe?
Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia, no así el labrador; se limitó a decir: ¿Mala suerte?, ¿Buena Suerte?, ¿Quién sabe?
Unas semanas mas tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. ¿Había sido Buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quién sabe?
Todo lo que a primera vista parece un contratiempo puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser dañino.
Así pués sería una postura sabia que dejemos a DIOS decir lo que es buena suerte y mala, y le agradezcamos que las cosas se convierten en bien para los que le aman...
Una semana después, el caballo volvió con un manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por su buena suerte. Este les respondió: ¿Mala suerte?, ¿Buena suerte?, ¿Quién sabe?
Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró esto como una desgracia, no así el labrador; se limitó a decir: ¿Mala suerte?, ¿Buena Suerte?, ¿Quién sabe?
Unas semanas mas tarde, el ejército entró en el poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo. ¿Había sido Buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quién sabe?
Todo lo que a primera vista parece un contratiempo puede ser un disfraz del bien. Y lo que parece bueno a primera vista puede ser dañino.
Así pués sería una postura sabia que dejemos a DIOS decir lo que es buena suerte y mala, y le agradezcamos que las cosas se convierten en bien para los que le aman...
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