miércoles, 31 de octubre de 2012
Eres una Joya única
-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después...- y haciendo una pausa agregó Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
-E...encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
-Bien-asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.
Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
-Que importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
-58 monedas??!-exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...
El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquier ignorante descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.
A veces, las circunstancias de la vida, hacen que nos sintamos desmoralizados, o devaluados, pero si miramos nuestro interior, descubriremos nuestro verdadero valor y que el hecho de que a algunas personas se sientan opacadas por tu luz y quieran extinguirla, no significa que valgas menos, solo se logrará si tu lo permites. Una ofensa es como un regalo, de ti depende aceptarlo o rechazarlo, simplemente diciendo TU PODRAS PENSAR DE MI DE ESA MANERA, YO NO PIENSO ASI DE MI MISMO. Tu decides si te tomas la copa que te ofrecen con veneno y envenenarte, o suavemente rechazarla y no contaminarte.
UNO NO PUEDE EVITAR QUE LOS PAJAROS VUELEN SOBRE TU CABEZA, PERO SI QUE HAGAN NIDO EN ELLA.
martes, 30 de octubre de 2012
El billete de 50 euros
Pablo,
con el rostro abatido de pensar, se reúne con su amiga Laura en un bar a
tomar un café. Deprimido, descargó en ella sus angustias... que el
trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación!...
Todo parecía estar mal en su vida. Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de 50 euros y le dijo: ¿Quieres este billete?Pablo, un poco confundido al principio, le contestó:
- Claro, Laura... son 50 euros.¿Quién no los querría?
Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo, volvió a preguntarle:
- Y ahora, ¿lo quieres también?
- Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 euros.
Claro que lo cogeré si me lo das.
Laura desdobló el billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo luego sucio y marcado. ¿Lo sigues queriendo?
- Mira, Laura, sigo sin entender a donde vas, pero es un billete de 50 euros y mientras no lo rompas, conserva su valor...
Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido...
Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado. Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete nuevo de 50 euros para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite.
Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta...
¿Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente merecemos más y que podemos conseguirlo si nos lo proponemos? Claro que no basta con el mero propósito...
Se requiere acción y existen muchos caminos.
Todo parecía estar mal en su vida. Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de 50 euros y le dijo: ¿Quieres este billete?Pablo, un poco confundido al principio, le contestó:
- Claro, Laura... son 50 euros.¿Quién no los querría?
Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo, volvió a preguntarle:
- Y ahora, ¿lo quieres también?
- Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 euros.
Claro que lo cogeré si me lo das.
Laura desdobló el billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo luego sucio y marcado. ¿Lo sigues queriendo?
- Mira, Laura, sigo sin entender a donde vas, pero es un billete de 50 euros y mientras no lo rompas, conserva su valor...
Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido...
Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado. Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete nuevo de 50 euros para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite.
Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta...
¿Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente merecemos más y que podemos conseguirlo si nos lo proponemos? Claro que no basta con el mero propósito...
Se requiere acción y existen muchos caminos.
lunes, 29 de octubre de 2012
Un vaso de leche
Un día, un muchacho pobre que vendía mercancías de puerta en puerta para pagar su escuela, encontró que solo le quedaba una simple moneda de diez centavos, y tenia hambre.
Decidió que pediría comida en la próxima casa. Sin embargo, sus nervios lo traicionaron cuando una encantadora mujer joven le abrió la puerta. En lugar de comida pidió un vaso de agua.
Ella pensó que el joven parecía hambriento así que le trajo un gran vaso de leche. El lo bebió despacio, y entonces le pregunto:
- ¿Cuanto le debo?
- No me debes nada, contesto Ella. "Mi madre siempre nos ha enseñado a nunca aceptar pago por una caridad".
El dijo... "Entonces, te lo agradezco de todo corazón."
Cuando Howard Kelly se fue de la casa, no solo se sintió físicamente mas fuerte, si no que también su fe en Dios y en los hombres era mas fuerte. El había estado listo rendirse y dejar todo.
Años después esa joven mujer enfermo gravemente. Los doctores locales estaban confundidos. Finalmente la enviaron a la gran ciudad, donde llamaron a especialistas para estudiar su rara enfermedad.
Se llamo al Dr. Howard Kelly para consultarle. Cuando oyó el nombre del pueblo de donde ella vino, una extraña luz lleno sus ojos. Inmediatamente subió del vestíbulo del hospital a su cuarto. Vestido con su bata de doctor entro a verla. La reconoció en seguida. Regreso al cuarto de observación determinado a hacer lo mejor para salvar su vida.
Desde ese día presto atención especial al caso. Después de una larga lucha, gano la batalla. El Dr. Kelly pidió a la oficina de administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos para aprobarla.
Él la reviso y entonces escribió algo en el borde y le envió la factura al cuarto de la paciente. Ella temía abrirla, porque sabía que le tomaría el resto de su vida para pagar todos los gastos. Finalmente la abrió, y algo llamo su atención en el borde de la factura. Leyó estas palabras.....
"Pagado por completo hace muchos años con un vaso de leche - (firmado) Dr. Howard Kelly".
Lágrimas de alegría inundaron sus ojos y su feliz corazón oro así:
"Gracias, Dios por que Tu amor se ha manifestado en las manos y los corazones humanos."
domingo, 28 de octubre de 2012
Una vez que juzgas, has dejado de Crecer
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Los reyes le ofrecieron cantidades fabulosas por el caballo pero el hombre decía:"Para mí, él no es un caballo, es una persona. ¿Y cómo se puede vender a una persona, a un amigo?". Era un hombre pobre pero nunca vendió su caballo.
Una mañana descubrió que el caballo ya no estaba en el establo. Todo el pueblo se reunió diciendo:"Viejo estúpido. Sabíamos que algún día le robarían su caballo. Hubiera sido mejor que lo vendieras.¡Qué desgracia!".
-"No vayais tan lejos"-dijo el viejo-"Simplemente decid que el caballo no estaba en el establo. Este es el hecho, todo lo demás es vuestro juicio. Si es una desgracia o una suerte, yo no lo sé, porque esto apenas es un fragmento.¿Quién sabe lo que va a suceder mañana?".
La gente se rió del viejo. Ellos siempre habían sabido que estaba un poco loco. Pero después de 15 días, una noche el caballo regresó. No había sido robado, se había escapado. Y no solo eso sino que trajo consigo una docena de caballos salvajes.
De nuevo se reunió la gente diciendo: "Tenías razón, viejo. No fue una desgracia sino una verdadera suerte."
-"De nuevo estais yendo demasiado lejos"-dijo el viejo-Decid solo que el caballo ha vuelto... ¿quien sabe si es una suerte o no? Es sólo un fragmento. Estais leyendo apenas una palabra en una oración. ¿Cómo podeis juzgar el libro entero?".
Esta vez la gente no pudo decir mucho más, pero por dentro sabían que estaba equivocado. Habían llegado doce caballos hermosos.....
El viejo tenía un hijo que comenzó a entrenar a los caballos. Una semana más tarde se cayó de un caballo y se rompió las dos piernas. La gente vovió a reunirse y a juzgar: "De nuevo tuviste razón-dijeron-. Era una desgracia. Tu único hijo ha perdido el uso de sus piernas y a tu edad el era tu único sostén. Ahora estás más pobre que nunca.
-"Estais obsesionados con juzgar"-dijo el viejo."No vayais tan lejos,sólo decid que mi hijo se ha roto las dos piernas. Nadie sabe si es una desgracia o una fortuna. La vida viene en fragmentos y nunca se nos da más que esto.
Sucedió que pocas semanas después el pais entró en guerra y todos los jóvenes del pueblo eran llevados por la fuerza al ejército. Sólo se salvó el hijo del viejo porque estaba lisiado. El pueblo entero lloraba y se quejaba porque era una guerra perdida de antemano y sabían que la mayoría de los jóvenens no volverían.
-"Tenías razón viejo era una fortuna. Aunque tullido, tu hijo aún está contigo. Los nuestros se han ido para siempre".
-"Seguís juzgando- dijo el viejo. Nadie sabe. Sólo decid que vuestros hijos han sido obligados a unirse al ejército y que mi hijo no ha sido obligado. Solo Dios sabe si es una desgracia o una suerte que así suceda".
No juzgues o jamas serás uno con el todo. Te quedarás obsesionado con fragmentos, sacarás conclusiones de pequeñas cosas. Una vez que juzgas, has dejado de crecer.
sábado, 27 de octubre de 2012
Corazón Abierto
Mañana en la mañana abriré tu corazón, le explicaba el cirujano a un niño.
Y el niño interrumpió:
- ¿Usted encontrará a Jesús allí?
El cirujano se quedó mirándolo, y continuó:
- Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo.
- Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a interrumpir el niño.
El cirujano se volvió hacia los padres del niño, quienes estaban sentados tranquilamente.
- Cuando haya visto el daño que hay allí, planearemos lo que sigue, ya con tu corazón abierto.
- Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón? Mi padre dice que Él vive allí.
El cirujano pensó que era suficiente y le explicó:
- Te diré que encontraré en tu corazón: encontraré músculos dañados, baja respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos.
Una vez que te haya abierto y visto tu corazón, me daré cuenta si te podemos ayudar o no.
- ¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí, siempre está conmigo.
El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue.
Enseguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable.
Terapia: analgésicos y reposo absoluto. Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora. Pero, tengo algo más que decir:
- ¿Por qué? -pregunto en voz alta- ¿Por qué le hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué?
De pronto, Dios nuestro Señor le contestó:
- El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera
inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él, conocerán la paz y la armonía juntos, en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo.
El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió aún más rencor, no entendía las razones. Y replicó:
- Tú creaste a este muchacho, y también su corazón ¿Para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses?
El Señor le respondió:
- Porque es tiempo de que regrese a su rebaño. Su tarea en la tierra ya la cumplió. Hace unos años, envié una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su
Creador.
Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo.
El cirujano lloró y lloró inconsolablemente. Días después, luego de practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño; mientras que sus padres lo hicieron frente al médico. El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó:
- ¿Abrió mi corazón?
- Sí -dijo el cirujano-.
- ¿Qué encontró? - preguntó el niño-.
- Tenías razón, encontré allí a Jesús.
viernes, 26 de octubre de 2012
La Vida y una taza de café
Cuando las cosas en tu vida parecen ser demasiadas para tenerlas bajo control; cuando tu vida aparenta ser demasiado complicada para poderla controlar; o cuando 24 horas en un día no son suficientes: recuerda "el frasco de mayonesa y la taza de café".
Un profesor se paró ante sus alumnos de su cátedra de filosofía y colocó frente a él unos objetos. Cuando la clase comenzó, sin pronunciar palabras, levantó un frasco grande de mayonesa y empezó a llenarlo con pelotas de golf.
Luego le preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno.
Todos estaban de acuerdo en que sí.
Entonces el profesor agarró una caja con pequeñas canicas y las echó en el frasco. Las canicas rodaron a los espacios vacíos entre las pelotas de golf.
De nuevo les preguntó a los alumnos si el frasco estaba lleno.
Todos dijeron que sí. El profesor sacó una cajita con arena y la vació en el frasco. Por supuesto, la arena llenó los espacios vacíos que quedaban.
Les preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Todos respondieron con un "sí" unánime.
Después el profesor sacó dos tazas de café debajo de la mesa y también las echó en el frasco, llenando los espacios vacíos que quedaban entre la arena. Los estudiantes se rieron.
"Ahora -dijo el profesor mientras la risa disminuía- quiero que reconozcan que ese frasco representa su vida. Las pelotas de golf son esas cosas importantes: sus familiares, sus hijos, su salud, sus amigos, las cosas que los apasionan; las cosas que quedan, si todo lo demás se les va, y sus vidas siguen estando completas.
Las canicas son otras cosas que importan, como sus trabajos, sus casas, sus coches. La arena es todo lo demás, las cosas pequeñas".
"Si meten la arena primero en el frasco -continuó-, no quedará espacio para las canicas ni las pelotas de golf. Es igual para la vida. Si gastan todo su tiempo y su energía en las cosas pequeñas, nunca les sobrará para ocuparse de las cosas que son verdaderamente importantes. Préstenle atención a las cosas que son
indispensables para su felicidad.
Jueguen con sus hijos. Abran espacio para las citas médicas.
Saquen a su pareja a cenar. Jueguen más golf. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y arreglar el garaje.
Encárgate primero de las pelotas de golf, las cosas que verdaderamente importan. Define tus prioridades. Todo el resto es arena".
Una de las estudiantes levantó su mano y preguntó qué representaba el café. El profesor sonrió: "Me alegra que lo hayas preguntado."
Es simplemente para demostrar que no importa cuan llena parezca estar tu vida, siempre hay tiempo para tomarse unos cafecitos con un amigo.
Un profesor se paró ante sus alumnos de su cátedra de filosofía y colocó frente a él unos objetos. Cuando la clase comenzó, sin pronunciar palabras, levantó un frasco grande de mayonesa y empezó a llenarlo con pelotas de golf.
Luego le preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno.
Todos estaban de acuerdo en que sí.
Entonces el profesor agarró una caja con pequeñas canicas y las echó en el frasco. Las canicas rodaron a los espacios vacíos entre las pelotas de golf.
De nuevo les preguntó a los alumnos si el frasco estaba lleno.
Todos dijeron que sí. El profesor sacó una cajita con arena y la vació en el frasco. Por supuesto, la arena llenó los espacios vacíos que quedaban.
Les preguntó a los estudiantes si el frasco estaba lleno. Todos respondieron con un "sí" unánime.
Después el profesor sacó dos tazas de café debajo de la mesa y también las echó en el frasco, llenando los espacios vacíos que quedaban entre la arena. Los estudiantes se rieron.
"Ahora -dijo el profesor mientras la risa disminuía- quiero que reconozcan que ese frasco representa su vida. Las pelotas de golf son esas cosas importantes: sus familiares, sus hijos, su salud, sus amigos, las cosas que los apasionan; las cosas que quedan, si todo lo demás se les va, y sus vidas siguen estando completas.
Las canicas son otras cosas que importan, como sus trabajos, sus casas, sus coches. La arena es todo lo demás, las cosas pequeñas".
"Si meten la arena primero en el frasco -continuó-, no quedará espacio para las canicas ni las pelotas de golf. Es igual para la vida. Si gastan todo su tiempo y su energía en las cosas pequeñas, nunca les sobrará para ocuparse de las cosas que son verdaderamente importantes. Préstenle atención a las cosas que son
indispensables para su felicidad.
Jueguen con sus hijos. Abran espacio para las citas médicas.
Saquen a su pareja a cenar. Jueguen más golf. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y arreglar el garaje.
Encárgate primero de las pelotas de golf, las cosas que verdaderamente importan. Define tus prioridades. Todo el resto es arena".
Una de las estudiantes levantó su mano y preguntó qué representaba el café. El profesor sonrió: "Me alegra que lo hayas preguntado."
Es simplemente para demostrar que no importa cuan llena parezca estar tu vida, siempre hay tiempo para tomarse unos cafecitos con un amigo.
jueves, 25 de octubre de 2012
La Enseñanza y el Aprendizaje
Los años pasaron y el gran maestro, aquel que, con palabras de sabiduría, había iluminado el corazón de sus discípulos envejeció. Las blancas canas cubrían sus sienes, y a pesar de que su caminar aún era firme, su mirada reflejaba claramente el océano de eternidad hacia el cual su cuerpo lenta, pero inexorablemente se disolvía.
-Soy pobre y débil, -dijo un día a sus discípulos, -pero vosotros sois jóvenes: Mi misión ha sido enseñaros. Es deber vuestro, por lo tanto, conseguir el dinero que vuestro anciano maestro necesita para vivir.
-¿Cómo podemos hacer eso? -preguntaron los discípulos-. -Las gentes de esta ciudad son tan poco generosas que sería inútil pedirles ayuda.
-Hijos míos -contestó el maestro-, -existe un modo de conseguir dinero, no pidiéndolo, sino cogiéndolo. No sería pecado para nosotros robar, pues merecemos más que otros el dinero. Pero, ¡ay!, yo soy demasiado viejo y débil para hacerlo.
-Nosotros somos jóvenes -dijeron los discípulos -y podemos hacerlo. No hay nada que no hiciéramos por vos, querido maestro. Decidnos sólo cómo hacerlo y nosotros te obedeceremos.
-Sois jóvenes -dijo el maestro -y es poca cosa para vosotros el apoderaros de la bolsa de algún hombre rico. Así es cómo debéis hacerlo: escoged algún lugar tranquilo donde nadie os vea, y luego agarrad a un transeúnte y coged su dinero, pero no lo lastiméis.
-Vamos inmediatamente, -dijeron todos los discípulos excepto uno, que había estado callado, con la mirada baja. El maestro miró a ese joven discípulo y le dijo: Mis otros discípulos son valientes y están deseosos de ayudarme, pero a ti poco te preocupa el sufrimiento de tu maestro.
-Perdonadme, maestro -contestó-, pero el plan que nos habéis explicado me parece irrealizable; éste es el motivo de mi silencio.
-¿Por qué es irrealizable? -preguntó el maestro. -Porque no existe lugar alguno en el que no haya nadie que nos vea -contestó el discípulo; -incluso cuando estoy solo mi Ser Interior me observa. Antes cogería una escudilla e iría a mendigar que permitir que mi Ser Interior me viera robar.
A estas palabras, el rostro del maestro se iluminó de gozo. Sus ojos brillaron de bienaventuranza infinita y levantándose de su asiento se encaminó hacia su joven discípulo y abriendo sus brazos lo abrazó largamente. Luego poniendo sus manos sobre su cabeza lo bendijo diciéndole: Me doy por dichoso si uno solo de mis discípulos ha comprendido mis palabras.
Sus otros discípulos, viendo que su maestro había querido ponerlos a prueba, bajaron la cabeza avergonzados.
Y, desde aquel día, siempre que una indignidad les venía a la mente, recordaban las palabras de su compañero: Mi Ser Interior me ve.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Mas que un anillo de Compromiso
Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuvieran. El joyero le presentó uno.
La hermosa piedra solitaria brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó, luego pidió el precio y se disponía a pagarlo cuando... Se va usted a casar
pronto? - Le preguntó el joyero. No! - respondió el muchacho - Ni siquiera tengo novia.
La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador. Es para mi mamá - dijo el muchacho - Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le consejo que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero
ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas... muchos!. Fue padre y madre para mí, fue amiga y hermana, y fue mi maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno.
Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. Quizás después entregue otro anillo de compromiso.
Pero será el segundo. El joyero no dijo nada, solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento que se hacía nada más a los clientes importantes.
Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas. Tenemos más compromisos, pero menos tiempo. Tenemos más medicinas, pero menos salud. Hemos multiplicado nuestras fortunas, pero hemos reducido nuestros valores. Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.
Hemos llegado a la luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino. Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.
Son tiempos con más libertad, pero menos alegría. Con más comida, pero menos nutrición. Son tiempos de casas más lindas, pero más hogares rotos.
POR ESO...
Siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte en las malas hierbas; pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos, en el campo, en la playa; come tu comida preferida; visita los sitios que ames. La vida es una
sucesión de momentos para disfrutar, no es solo para sobrevivir.
Escribamos aquella carta que pensábamos escribir "uno de estos días". Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuanto los queremos. Por eso no retardes nada que agregue risa y alegría en tu vida.
Cada DIA, HORA, MINUTO es especial.
martes, 23 de octubre de 2012
Las Tres Preguntas
Érase una vez un emperador. Éste decidió que si podía hallar la respuesta a ciertas preguntas siempre sabría lo que tendría que hacer, cualquiera que fuera el caso. Éstas eran las tres preguntas:
¿Cuál es el mejor momento para hacer las cosas?
¿Quiénes son las personas más importantes?
¿Qué es lo más importante?
El emperador ofreció una sustanciosa recompensa a quien supiera las respuestas a las tres preguntas. Muchos fueron los que las contestaron, pero ninguno de ellos lo hizo a satisfacción del emperador.
Finalmente, éste decidió subir a la cumbre de una montaña para visitar a un anciano ermitaño, pensando que quizás éste conocería las respuestas adecuadas. . Cuando el emperador llegó hasta él le formuló las tres preguntas. El ermitaño, que se encontraba en aquel momento cavando en su jardín, le escuchó atentamente, pero no dijo nada y continuó con su tarea.
El emperador miró al anciano y se fijó en que éste parecía muy fatigado.
«Dame la azada y yo cavaré mientras tu reposas», le dijo. Y así, el ermitaño descansó mientras el emperador trabajaba. Después de varias horas, el emperador se sintió muy cansado. Dejó la azada en el suelo y dijo: «Si no puedes contestar a mis preguntas, no pasa nada. Simplemente dímelo y me marcharé».
«¿Oís correr a alguien?», le preguntó de repente el ermitaño al emperador, a la vez que señalaba con el dedo hacia la espesura.
En efecto, de entre los arbustos salió un hombre dando tumbos y apretándose el estómago con las manos. Cuando el emperador y el ermitaño llegaron hasta él, se desmayó. Le desabrocharon la camisa y vieron que el hombre había sufrido un corte muy profundo. El emperador le limpió la herida y se la vendó con su propia camisa.
Al recuperar la conciencia, el hombre pidió agua. El emperador corrió a buscarla a un riachuelo cercano y le dio un poco. El hombre la bebió agradecido y a continuación cayó dormido. Entre los dos transportaron al hombre hasta la cabaña del ermitaño y le tumbaron sobre la cama de éste. El emperador, que también estaba exhausto, se quedó dormido.
A la mañana siguiente cuando el emperador se despertó se encontró ante sí al hombre herido con la vista clavada en él.
«Perdonadme» murmuró el hombre.
«¿Perdonarte?», dijo el emperador incorporándose, ya totalmente despierto.
«¿Qué has hecho para necesitar mi perdón?»
«Vos no me conocéis majestad, pero hasta ahora os consideraba mi peor enemigo. Durante la última guerra matasteis a mi hermano y os apropiasteis de mis tierras».
El hombre siguió hablando y explicó que, escondido entre los arbustos, esperaba a que el emperador bajara de la montaña para atacarle, pero entonces uno de los guardias del emperador que esperaba a éste le reconoció como un enemigo y le hirió.
«Conseguí huir, pero si vos no me hubieseis encontrado y ayudado como lo hicisteis, con toda certeza ahora estaría muerto. Yo que planeaba mataros, ¡y resulta que me habéis salvado la vida! Me siento avergonzado y agradecido».
El emperador se alegró de conocer la historia de aquel hombre y le devolvió sus tierras. Después de que el hombre se marchase, el emperador miró al ermitaño y dijo:«Ahora debo irme, tengo que viajar hasta donde haga falta para encontrar la respuesta a mis preguntas».
El ermitaño se echó a reír y respondió:«Vuestras preguntas ya están contestadas, majestad».
El ermitaño le explicó al emperador que si él no le hubiera ayudado a cavar en su jardín y simplemente se hubiera marchado con prisas para seguir buscando la respuesta a sus preguntas, el hombre al que habían ayudado le habría salido al paso en algún punto del camino de vuelta de la montaña y ahora el emperador estaría muerto.
«El momento más importante para vos fue mientras cavabais en mi jardín. La persona más importante fui yo mismo, la persona con la que vos os encontrabais. Lo más importante fue sencillamente ayudarme», concluyó el ermitaño.
«Y después, cuando encontramos al hombre herido que iba montaña arriba, el momento más importante fue cuando le curasteis las heridas, que de otro modo le hubieran causado la muerte, y entonces vos y él nunca hubierais llegado a haceros amigos. Y en aquel momento, ese hombre era la persona más importante del mundo, y el objetivo más importante era curarle la herida.»
«El momento presente es el único momento que importa», continuó diciendo el ermitaño. «La persona más importante es siempre la persona con la que estás. El objetivo más importante es siempre hacer feliz a la persona que está a tu lado. ¿Qué puede ser más sencillo o más importante?».
lunes, 22 de octubre de 2012
Cree en Ti
Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal, pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente: ¿qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
-Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: el elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, jaló y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía. Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree, pobre, que no puede.
Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente este registro.
Jamás, jamás, intentó poner a prueba su fuerza otra vez.
Dr. Jorge Bucay
domingo, 21 de octubre de 2012
Busca el Amor perfecto
El establecimiento de relaciones es sólo posible entre personas conscientes. Las personas inconscientes no pueden compartir amor. Ellas pueden solamente intercambiar deseos, exigencias, mutuas lisonjas y manipulación. Prueba tu amor, para ver si él es consciente. Cuando tu deseo particular es contrariado o negado por la persona amada, ¿con qué rapidez tu apego se transforma en resentimiento?.
El amor no es una relación. Es un estado del ser. ¿Estás en estado de amor? ¿Lo estás viviendo?.
El amor perfecto vence nuestro miedo porque no tiene deseos, exigencias, no hace trueque, no juzga, no ansía negativamente. El amor simplemente es, está presente, ve y actúa.
Lo que las personas frecuentemente llaman amor es, en realidad, auto interés. Pero como ellas aprendieron a describir este amor en términos virtuosos y a vivirlo de manera aceptable para los otros, a través de los libros o de la obediencia, piensan que su trabajo es puramente un servicio de amorosa dedicación apostólica. Pero esto es también auto interés camuflado de generosidad.
Amar a las personas significa ser completamente feliz aún sin ellas, sin miedo a lastimar, sin interés de impresionar, sin recelo de que dejemos de gustarles o nos abandonen. No importa lo que ellas digan o hagan, tú permanecerás en paz. No llenes tu vacío con personas llamando a eso amor.
Cuanto más amas a los otros, más puedes hacer con ellos.
Anthony de Mello
(Extraído del libro “Rompe el ídolo” )
sábado, 20 de octubre de 2012
Rutina
Un turista paseaba por un barrio aristocrático de Madrid. De pronto, sorprendido, observó a un hombre que con gran esfuerzo intentaba introducir un caballo por la puerta principal de una mansión.
-Por favor, señor, ayúdeme con este animal -suplicó el caballero.
El caminante colaboró y el caballo entró en la hermosa casa.
-Por favor, señor, acompáñeme a subirlo hasta el primer piso -le solicitó el dueño de la propiedad.
-¿Al primer piso? ¡La escalera está alfombrada!
-Sí, tenga usted la amabilidad. Se lo pido muy especialmente.
Y el caballo llegó muy mansamente al primer piso.
-Por favor, ya estamos cerca. Necesito llevarlo hasta el baño...
Majestuoso, el corcel entró en el lujoso baño.
-Por favor, mi último ruego. Ayúdeme a meterlo dentro de la bañera.
Con gran esfuerzo ambos hombres consiguieron introducir al dócil animal en la posición deseada. El propietario lo sujetó, cerró la mampara y con satisfacción se dirigió a su providencial ayudante:
-Le estoy muy agradecido. Le invito a lo que guste: café, una copa... No me tome por loco, soy una persona serena y controlada. Le explicaré... Y se fueron a hablar al salón.
-Mire, amigo...; vivo con una mujer que lo sabe todo.
De nada se asombra. Cualquier comentario mío sobre lecturas, amigos, trabajo, siempre provoca en ella la misma respuesta: "¡Ah, eso ya lo sé!" Imagínese lo que va a significar hoy, para mí, esperarla aquí sentado, verla llegar, que me salude, suba a su habitación, vaya a ducharse y salga gritando por la escalera:
"¡Hay un caballo en la bañera!"¡Usted sabe lo que voy a sentir cuando le responda "¡Ah, eso ya lo sé!".
¿Cuántos caballos tenemos que meter en algunos lugares para generar un poco de asombro, de inteligencia entre tanta rutina?.
¡Tenemos que atrevernos a vivir, a sentir la libertad de ser espontáneos día a día, de asombrarnos, de buscar los instantes o momentos de paz y felicidad que nos brinda la naturaleza que nos rodea con toda su belleza, en los seres humanos que se encuentran a nuestro alrededor, y que tal pareciera que pudieramos ver a través de ellos sin percatarnos de la belleza de su alma, de su físico y de sus acciones! Existen tantas cosas que nos llaman al asombro, a llenarnos de vida nueva... No te dejes caer en la Rutina...
viernes, 19 de octubre de 2012
El Florero de Cerámica
El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un monasterio Zen. Cierto día, el Guardián murió y fue preciso substituirlo.
El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.
- Voy a presentarles un problema -dijo el Gran Maestro- y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo.
Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala.
Encima estaba un florero de porcelana seguramente carísimo, con una rosa roja que lo decoraba.
- Éste es el problema -dice el Gran Maestro -resuélvanlo-.
Los discípulos contemplaron perplejos el "problema", por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor. ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?
Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada salvo contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.
- ¡¡Al fin alguien que lo hizo !!! - exclamó el Gran Maestro- Empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años !! Usted es el nuevo guardián.
Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó:
- Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado. Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort... "Solo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de frente. En esas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.
Recuerda que un problema, es un problema. No tiene caso tratar de "acomodarlo" y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que "Un Problema".
Déjalo, hazlo a un lado y continúa disfrutando de lo hermoso y lo que vale la pena en la vida. No huyas de él... soluciónalo,,,, Ó ACABA CON ÉL
jueves, 18 de octubre de 2012
La Vasija quebrada
Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas, las cuales llevaba colgadas a cada extremo de un pedazo de madera que llevaba al cuello. Una de las vasijas estaba quebrada, la otra estaba perfecta. Mientras la vasija perfecta siempre llegaba llena de agua a su destino al final de una larga caminata, la vasija quebrada llegaba sólo a medio llenar por el agua que iba perdiendo en el camino.
Esta situación continuó por espacio de dos años. El cargador de agua llegaba siempre con una vasija llena y la otra medio llena a casa de su jefe. Claro está que la vasija perfecta estaba orgullosa de sus logros, mientras que la pobre vasija quebrada estaba avergonzada por su imperfección que sólo le permitía lograr la mitad de lo que se suponía que hiciera.
Entonces la vasija quebrada le dijo al cargador de agua: "Estoy avergonzada de mí misma y quiero disculparme contigo".
"¿Por qué?" le preguntó el cargador de agua. "En los pasados dos años sólo he podido llegar con la mitad de mi carga porque esta rajadura en uno de mis costados causa que el agua se cuele por ella. Por mi defecto, tú tienes que trabajar de más".
El cargador de agua se sintió apenado por la vasija quebrada, y le dijo: "Cuando regresemos hoy a la casa de mi jefe, quiero que observes las bellas flores que hay en el camino". Entonces, a medida que iban subiendo la ladera, la vasija quebrada notó las bellas flores que había en su camino y esto la alegró un poco. Pero al final volvió a sentirse mal por el agua que se había filtrado por su rajadura, y de nuevo se disculpó con el cargador de agua.
El cargador de agua le dijo: "¿observaste que había flores sólo en tu lado del camino y no en el lado de la otra vasija? Eso es porque yo noté tu desperfecto y me aproveché del mismo. Planté unas semillas de flores en tu lado del camino y todos los días mientras caminaba hacia la casa, tú has estado regando las semillas. Por dos años he podido recoger estas hermosas flores para decorar la mesa de nuestra casa. Si tú no hubieses sido como eres, no nos hubiésemos deleitado con esta belleza."
Cada uno de nosotros tiene sus propias debilidades. Todos somos vasijas con alguna rajadura. Pero en el plan de Dios nada es desechable. Cuando Dios te llame a realizar las tareas para las que te ha designado, no tengas miedo de tus imperfecciones. Lo que tú llamas imperfecciones puede ser una bendición de Dios para ayudar a otros en su paso por la vida.
miércoles, 17 de octubre de 2012
Aquella silla del Amigo...
La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote asumió que el hombre sabia que vendría a verlo.
"Supongo que me estaba esperando", le dijo.
"No, ¿quien es usted?", dijo el hombre.
"Soy el sacerdote que su hija llamo para que orase con usted, cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabia que yo estaba viniendo a verlo"
"Oh si, la silla", dijo el hombre enfermo, "¿Le importa cerrar la puerta?"
El sacerdote sorprendido la cerró.
"Nunca le he dicho esto a nadie, pero... toda mi vida la he pasado sin saber como orar. Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae, etc., pero siempre esto de las oraciones me entro por un oído y salió por el otro pues no tengo idea de como hacerlo. Entonces hace mucho tiempo abandone por completo la oración. Esto ha sido así en mi hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo:
"José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús.
Así es como te sugiero que lo hagas... te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente de ti, luego con fe miras a Jesús sentado delante tuyo. No es algo alocado el hacerlo pues El nos dijo: "Yo estaré siempre con ustedes." Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estas haciendo conmigo ahora mismo"
"Es así que lo hice una vez y me gusto tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija pues me internaría de inmediato en la casa de los locos".
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que había estado haciendo y que no cesara de hacerlo. Luego hizo una oración con el, le extendió una bendición, los santos óleos y se fue a su parroquia. Dos días después, la hija de José llamo al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le pregunto:
-¿Falleció en paz?
-Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamo y fui a verlo a su cama, me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso. Cuando regrese de hacer compras una hora mas tarde, ya lo encontré muerto. Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acerco a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Que cree usted que pueda significar esto?"
El sacerdote se seco las lagrimas de emoción y le respondió:
"Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera".
martes, 16 de octubre de 2012
El Roble
Había una vez, en algún lugar que podría ser cualquier lugar y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quien era." Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. Ve que fácil es! No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y ve que bellas son! Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez mas frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la mas sabia de las aves y al ver la desesperación del árbol, exclamó: No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución. No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tú mismo, conócete y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció. Mi voz interior? Ser yo mismo? Conocerme? Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión, cúmplela.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y solo entonces el jardín fue completamente feliz.
Yo me pregunto al ver a mi alrededor, Cuántos serán robles que no se permiten así mismos crecer? Cuántos serán rosales que por miedo al reto, solo dan espinas? Cuántos naranjos que no saben florecer? En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar. No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro
ser... DISFRUTA DE LA LIBERTAD DE SER TU MISMO, NO HAY NADA QUE TE LO PUEDA IMPEDIR.
La Jubilación del Carpintero
Un carpintero ya entrado en años estaba listo para retirarse. Le dijo a su Jefe de sus planes de dejar el negocio de la construcción para llevar una vida mas placentera con su esposa y disfrutar de su familia. El iba a extrañar su cheque mensual, pero necesitaba retirarse. Ellos superarían esta etapa de alguna manera. El Jefe sentía ver que su buen empleado dejaba la compañía y le pidió que si podría construir una sola casa mas, como un favor personal. El carpintero accedió, pero se veía fácilmente que no estaba poniendo el corazón en su trabajo. Utilizaba materiales de inferior calidad y el trabajo era deficiente. Era una desafortunada manera de terminar su carrera. Cuando el carpintero termino su trabajo y su Jefe fue a inspeccionar la casa, el Jefe le entrego al carpintero las llaves de la puerta principal. Esta es tu casa, dijo el jefe, es mi regalo para ti.
¡Que tragedia! ¡Que pena! Si solamente el carpintero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera hecho de manera totalmente diferente. Ahora tendría que vivir en la casa que construyo no muy bien que digamos!
Así que esta en nosotros. Construimos nuestras vidas de manera distraída, reaccionando cuando deberíamos actuar, dispuestos a poner en ello menos que lo mejor en los puntos importantes. No ponemos lo mejor de nosotros en nuestro trabajo. Entonces con pena vemos la situación que hemos creado y encontramos que estamos viviendo en la casa que hemos construido. Si lo hubiéramos sabido antes, la habríamos hecho diferente. Piensen como si fueran el carpintero. Piensen en su casa. Cada día clavando un clavo, levantan una pared o edifican un techo. Construyan con sabiduría. Es la única vida que podrán construir. Inclusive si solo la viven por un día mas, ese día merece ser vivido con gracia y dignidad. La placa en la pared de la casa dice: 'La Vida Es Un Proyecto de Hagalo-Usted-Mismo.' ¿Quien podría decirlo mas claramente? Su vida, ahora, es el resultado de sus actitudes y elecciones del pasado. Su vida mañana será el resultado de sus actitudes y elecciones hechas HOY!
lunes, 15 de octubre de 2012
¿Amar o Depender?
Amar plenamente es como la gripa, te deja sin defensas, y cuando estas sin defensas tienes que tener cuidado de quien esta a tu lado.
Cuentan que una bella princesa estaba buscando consorte. Aristócratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos: joyas, tierras, ejércitos y tronos conformaban los obsequios para conquistar a tan especial criatura.
Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo, que no tenía más riquezas que amor y perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, dijo: "Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor. Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas... Ésa es mi dote..." La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar: "Tendrás tu oportunidad: Si pasas la prueba, me desposarás". Así pasaron las horas y los días.
El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena.
Todo iba a las mil maravillas, incluso algunos optimistas habían comenzado a planear los festejos... Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona habían salido a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la infanta, el joven se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.
Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzó y le preguntó a quemarropa: "¿Qué fue lo que te ocurrió?...Estabas a un paso de lograr la meta... ¿Por qué perdiste esa oportunidad?...¿Por qué te retiraste?... Con profunda consternación y algunas lágrimas mal disimuladas, contestó en voz baja:
“No me ahorró ni un día de sufrimiento...Ni siquiera una hora...No merecía mi amor...". El merecimiento no siempre es egolatría, sino dignidad. Cuando damos lo mejor de nosotros mismos a otra persona, cuando decidimos compartir la vida, cuando abrimos nuestro corazón de par en par y desnudamos el alma hasta el último rincón, cuando perdemos la vergüenza, cuando los secretos dejan de serlo, al menos merecemos comprensión.
Que se menosprecie, ignore o desconozca fríamente el amor que regalamos a manos llenas es desconsideración o, en el mejor de los casos, ligereza. Cuando amamos a alguien que además de no correspondernos desprecia nuestro amor y nos hiere, estamos en el lugar equivocado. Esa persona no se hace merecedora del afecto que le prodigamos. La cosa es clara: si no me siento bien recibido en algún lugar, empaco y me voy.
Nadie se quedaría tratando de agradar y disculpándose por no ser como les gustaría que fuera. No hay vuelta de hoja. En cualquier relación de pareja que tengas, no te merece quien no te ame, y menos aún, quien te lastime. Y si alguien te hiere reiteradamente sin "mala intención", puede que te merezca pero no te conviene...
domingo, 14 de octubre de 2012
El Poder de las Palabras
Cuenta la historia que en cierta ocasión, un sabio maestro se dirigía a su atento auditorio dando valiosas lecciones sobre el poder sagrado de la palabra, y el influjo que ella ejerce en nuestra vida y la de los demás.
"Lo que usted dice no me aporta nada nuevo"- lo interpeló un señor que se encontraba en el auditorio.
El maestro le escuchó con mucha atención y tan pronto terminó la frase, le grito con fuerza: "Cállate, tonto!! y siéntate"!!. Ante el asombro de la gente, el aludido se lleno de furia y, cuando estaba fuera de si, el maestro alzó la voz y le dijo: "Perdone caballero, le he ofendido y le pido perdón; acepte mis sinceras excusas y sepa que respeto su opinión, aunque estemos en desacuerdo". El señor se calmó.
El maestro le sonrió y le dijo: "Perdone usted que le haya contestado de esta manera, pero me pareció una buena oportunidad de mostrar de un modo mas claro el gran poder de las palabras: Con unas pocas palabras lo exalté, y con otras pocas lo calmé"
Las palabras no son inocentes y al pronunciarlas o pensarlas crean una forma de realidad. A las palabras no se las lleva el viento, las palabras dejan huella y tienen poder de influir en forma positiva o negativa....
Las palabras curan o hieren a una persona. Por eso mismo, los griegos Decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio.
¿Para qué te digo todo esto?
Para hacerte reflexionar acerca de la realidad que creas con tus Pensamientos, ya que ellos van construyendo tu vida casi sin que te des cuenta.
¿Te gusta la vida que llevas? sostiene tus pensamientos y si no te gusta busca cambiarlos, ya que ellos son los responsables de la vida que llevas.
Tus pensamientos se convierten en palabras, tus palabras forjan tu destino.
Es importante que estés al acecho de tus pensamientos ya que ellos crean la relación contigo mismo, ellos tienen el poder de ponerte en acción o de frenarte. Ellos tienen el poder de llenarte de miedo o entusiasmarte. Gracias a ellos te sientes contento y optimista y también gracias a ellos puedes sufrir o sentir tristeza.
Nosotros creemos falsamente que son las circunstancias que vivimos las que nos meten en los diferentes estados de ánimo. Sin embargo de acuerdo con esta postura, son nuestros pensamientos y las interpretaciones que tenemos de las cosas, las que nos posicionan de una u otra manera.
Eres sabio si sabes cuando hablar
y cuando callar.
sábado, 13 de octubre de 2012
El Ruido del Remolque
Cuando era pequeño, los fines de semana que no había cole, solía ir con mi padre a dar un paseo por los olivares, el campo que me ha visto crecer, me encantaba.
Cierto día, recuerdo que nos detuvimos a descansar bajo uno de los olivos que estaba cerca al carril, era costumbre hacerlo, y después de un pequeño silencio me preguntó:
-Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Estoy escuchando el ruido de un remolque. Eso es -dijo mi padre-. Es un remolque vacío. Le pregunté a mi padre: ¿Cómo sabes que está vacío, si aun no lo vemos?
Entonces mi padre respondió: Es muy fácil saber cuando un remolque esta vacío, por causa del ruido. Cuanto más vacío el remolque, mayor es el ruido que hace.
Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todo el mundo, inoportuna, presumiendo de lo que tiene, y lo más seguro es que no tiene nada; de sentirse prepotente y haciendo menos a la gente, tengo la impresión de oír a voz de mi padre diciendo:
"Cuanto más vacío el remolque, mayor es el ruido que hace".
viernes, 12 de octubre de 2012
Las Estrellas de Mar
Cierto día, caminando por la playa reparé en un hombre que se agachaba a cada momento , recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez.
Tan pronto como me aproximé me di cuenta que lo que el hombre agarraba, eran estrellas de mar que las olas depositaban en la arena, y una a una las arrojaba de nuevo al mar.
Intrigado, lo interrogué sobre lo que estaba haciendo, a lo cual me respondió :
Estoy lanzando estas estrellas marinas nuevamente al mar.
Como ves, la marea es baja y estas estrellas han quedado varadas en la orilla, si no las arrojo de nuevo al mar morirán aquí por falta de oxígeno.
Entiendo, le dije, pero debe haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas. Son demasiadas. Y quizás no te des cuenta de que esto sucede probablemente en miles de playas a lo largo de las costas del mundo.
¿No estás haciendo algo que no tiene sentido?
El nativo sonrió, se inclinó y tomó otra estrella marina y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
¡ Para esta sí tuvo sentido, no te parece ? !
Cada texto de este blog es una estrella que arrojo al mar...
Sé que en este mundo complicado, trastocado, acelerado, equivocado, un solo gesto de ternura y solidaridad tal vez no alcance...
Nada puedo hacer para solucionar las penas del mundo, pero mucho puedo hacer para ayudar en el pedacito de mundo que me toca.
Si alguna vez pude, a través de este blog, hacerte sonreír, llorar, emocionar, reflexionar... entonces eres una de esas estrellas que ha vuelto al mar, a contarle a las otras que la bondad existe, que de los momentos difíciles y límites también se sale, que todavía existen seres que creen en los demás...
jueves, 11 de octubre de 2012
La Liebre y el Tigre
Que gran decepción tenía el joven de esta historia. Su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas. Al parecer, ya a nadie le importaba nadie.
Un día dando un paseo por el monte, vio sorprendido que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía valerse por sí mismo. Le impresionó tanto al ver este hecho, que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual.
Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: La liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre. Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta. Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo: "No todo está perdido. Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas".
Y decidió hacer la experiencia: Se tiró al suelo, simulando que estaba herido y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara. Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda. Estuvo así durante todo el otro día y ya se iba a levantar, mucho más decepcionado que cuando comenzamos a leer esta historia, con la convicción que la humanidad no tenía el menor remedio.
Sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono, su corazón estaba devastado, casi no sentía deseo de levantarse, entonces allí, en ese instante, lo oyó... ¡Con qué claridad, qué hermoso!
Una bella voz, muy dentro de él le dijo: "si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir que todo ha valido la pena, si quieres seguir creyendo en la humanidad, para encontrar a tus semejantes como hermanos, deja de hacer de tigre y simplemente sé la liebre".
miércoles, 10 de octubre de 2012
Las cosas no son siempre lo que parecen
Dos Angeles viajeros se pararon para pasar la noche en el hogar de una familia muy adinerada. La familia era ruda y no quiso permitirle a los Angeles que se quedaran en la habitación de huéspedes de la mansión. En vez de ser así, a los Angeles le dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus camas en el duro piso, el Angel más viejo vio un hueco en la pared y lo reparó. Cuando el Angel más joven preguntó ¿por qué?, el Angel más viejo le respondió, "Las Cosas no siempre son lo que parecen."
La siguiente noche, el par de Angeles vino a descansar en la casa de un señor y una señora, muy pobres, pero el señor y su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir la poca comida que la familia pobre tenía, la pareja le permitió a los Angeles que durmieran en su cama donde ellos podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció, al siguiente día, los Angeles encontraron bañados en lágrimas al Señor y a su Esposa. La única vaca que tenían, cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía muerta en el campo. El Angel más joven estaba furioso y preguntó al Angel más viejo, ¿cómo pudiste permitir que esto hubiera pasado? El primer hombre lo tenía todo, sin embargo tú lo ayudaste; El Angel más joven le acusaba. La segunda familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo todo, y tú permitiste que la vaca muriera.
"Las Cosas no siempre son lo que parecen," le replicó el Angel más viejo. "Cuando estábamos en aquel sótano de la inmensa mansión, yo noté que había oro almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el propietario estaba tan obsesionado con la avaricia y no dispuesto a compartir su buena fortuna, yo sellé el hueco, de manera tal que nunca lo encontraría."
"Luego, anoche mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo le di a la vaca en su lugar. “Las Cosas no siempre son lo que parecen."
Algunas veces, eso es exactamente lo que pasa cuando las cosas no salen como uno espera que salgan. Si tú tienes fe, solamente necesitas confiar en que cualesquiera que fueran las cosas que vengan, serán siempre para tu ventaja. Y podrías no saber esto hasta un poco más tarde …
martes, 9 de octubre de 2012
Ten FE
Duele amar a alguien, y no ser correspondidos, pero lo que es más doloroso, es amar a alguien y nunca encontrar el valor de decirle a esta persona lo que sientes. Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.
Una de las cosas mas tristes de la vida es cuando conoces a alguien que ha significado mucho para ti, solo para darte cuenta al final, que no era para ti y la tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo aquella puerta que se cerro, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Dar a alguien todo tu amor, nunca es un seguro de que te correspondan, pero no esperes que te amen de regreso; solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona, pero si no crece sé feliz porque el amor creció en el tuyo.
Hay cosas que te encantaría oír que nunca escucharas de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas sordo para no oírlas de aquella que las dice desde su corazón.
Nunca digas adiós si todavía quieres tratar, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir.
El amor llega a aquel que espera, aunque lo hayan decepcionado; a aquel que aun cree, aunque haya sido traicionado; a aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado y a aquel que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo.
El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratar de cambiarlos con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.
No vayas por el exterior, este te puede engañar; no vayas por las riquezas, porque aun eso se pierde; ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan solo una sonrisa para hacer que un día obscuro brille.
Espero que encuentres a aquella persona que te haga sonreír. Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto, que quieres sacarla de tus sueños y abrazarla con todas tus fuerzas.
Espero que sueñes con ese alguien especial, sueña lo que quieras soñar; ve a donde quieras ir, se lo que quieras ser: porque tienes tan solo una vida y una oportunidad para hacer todo lo que quieras hacer.
Espero que tengas suficiente felicidad para hacerte dulce, suficientes pruebas para hacerte fuerte, suficiente dolor para mantenerte en su camino.
La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que buscan, aquellos que tratan, porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.
El amor comienza con una sonrisa, crece con un beso, y muere con una lagrima.
La brillantez del futuro siempre estará basada en un pasado olvidado.No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir tus fracasos en el pasado y los dolores de tu corazón.
Cuando naciste, tu llorabas y todos alrededor sonreían, vive tu vida de forma que cuando mueras tu sonrías y todos alrededor lloren.
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