miércoles, 26 de septiembre de 2012
La Llama y la Luz
Hu-Song, filósofo de Oriente, contó a sus discípulos la siguiente historia:
"... Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada . Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aún así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así compartiendo la llama con todos la caverna se iluminó".
Uno de los discípulos preguntó a Hu-Song:
¿Qué nos enseña, maestro, este relato?
Y Hu-Song contestó : Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad
si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice que el compartir
nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.
Dentro nuestro flamea una pequeña llama que necesita ser escuchada y atendida.
Hay una parte de nosotros que quiere algo más que este tipo de ocupaciones.
Hay una parte nuestra que es hermosa, luminosa y grande y está esperando ser nutrida.
Hay una parte de nosotros que desea una vida mejor y sueña....
y busca por los caminos de la vida alguien que pueda ser el viento bajo sus alas y lo ayude a volar.
"El compartir nos enriquece en lugar de hacernos mas pobres"
"Los momentos mas felices son aquellos que hemos podido compartir"
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