sábado, 15 de diciembre de 2012
El Camello Perfecto
Atravesaban el desierto un administrador, un pintor, un poeta y un crítico. Una noche, para matar el tiempo, decidieron describir el camello que los acompañaba.
El administrador entró en la tienda, y, en diez minutos, fue capaz de hacer un relato objetivo sobre la capacidad del animal para superar los mayores obstáculos y pasar días sin beber agua.
El poeta también empleó diez minutos en describir, en bellos versos, su nobleza.
El pintor, en trazos rápidos, regaló un hermoso dibujo a sus amigos.
Finalmente, el crítico entró en la tienda. Salió dos horas más tarde, cuando todos estaban ya aburridos de esperar.
–He intentado analizarlo lo mejor que he podido –dijo el crítico–, pero he descubierto muchos errores. No corre. Es incómodo. Es feo.
Dicho eso, tendió a sus amigos un mamotreto de páginas, titulado: El camello perfecto, o sobre cómo Dios debería haber hecho al camello.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario